Sobrepeso y obesidad: diferencias clínicas y abordaje específico

El sobrepeso y la obesidad son dos condiciones que solemos confundir a pesar de que tienen implicaciones diagnósticas distintas. Mientras el sobrepeso (IMC 25-29,9 kg/m²) actúa como una señal de alerta temprana sobre posibles desequilibrios metabólicos, la obesidad (IMC ≥30 kg/m²) se considera una enfermedad crónica vinculada directamente a complicaciones como diabetes, hipertensión o apnea del sueño. 

Esta distinción no es semántica, sino clínica: según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 44% de los casos de diabetes tipo 2 están ligados a la obesidad, no al sobrepeso aislado. Por ello, el abordaje médico debe adaptarse a cada situación. El sobrepeso sin comorbilidadesrequiere intervención desde un servicio de endocrinología, centrada en ajustar hábitos y prevenir su progresión. La obesidad y el sobrepeso con comorbilidades, en cambio, requieren un entorno clínico especializado, con equipos multidisciplinares y tecnología avanzada para tratar las comorbilidades asociadas. 

En este artículo explicaremos cómo se diagnostican, sus riesgos y las vías de atención médica recomendadas para cada caso.


Definiciones clave

Delimitar con precisión el sobrepeso y la obesidad nos permite establecer estrategias terapéuticas eficaces y prevenir complicaciones. La Organización Mundial de la Salud (OMS) utiliza el índice de masa corporal (IMC) como criterio estandarizado para clasificar ambas condiciones, aunque su relevancia clínica va más allá de un simple valor numérico.

Definición de sobrepeso

El sobrepeso se define como una acumulación excesiva o anormal de grasa corporal que puede perjudicar la salud. ¿Desde qué peso se considera sobrepeso? La respuesta no es universal, ya que depende de la altura de cada persona.

La OMS establece que un IMC entre 25 y 29,9 kg/m² corresponde a sobrepeso. Por ejemplo, una persona de 1,70 m de estatura lo alcanzaría al superar los 72,3 kg. Sin embargo, este indicador no discrimina entre grasa y músculo, por lo que debe complementarse con otras mediciones como el perímetro abdominal.

Definición de obesidad

La obesidad se define como una acumulación excesiva de grasa corporal que afecta a la salud, con un IMC ≥30 kg/m². A diferencia del sobrepeso, la obesidad está directamente asociada a enfermedades crónicas como diabetes tipo 2, hipertensión arterial, apnea del sueño y ciertos tipos de cáncer. Según la OMS, se clasifica en tres grados: 

       Obesidad grado I (IMC 30-34,9 kg/m²). 

       Obesidad grado II (IMC 35-39,9 kg/m²). 

       Obesidad grado III u obesidad mórbida (IMC ≥40 kg/m²).

 

Diagnóstico diferencial

En medicina, el diagnóstico diferencial es el proceso que permite distinguir entre dos o más entidades clínicas con síntomas similares, pero con implicaciones terapéuticas y pronósticas distintas.

La clave radica en que un mismo valor de IMC puede esconder realidades clínicas opuestas. Por ejemplo, dos personas con IMC 28 kg/m² podrían tener riesgos diametralmente diferentes: una podría presentar grasa visceral y resistencia a la insulina (lo que requeriría una intervención inmediata), mientras que otra podría tener mayor masa muscular y un perfil metabólico saludable.

Por ello, el diagnóstico diferencial integra: 

       Parámetros cuantitativos: IMC, perímetro abdominal, relación cintura-cadera. 

       Variables cualitativas: Distribución de grasa (subcutánea vs. visceral), presencia de comorbilidades. 

       Herramientas tecnológicas comunes:

       Antropometría: Medidas de composición corporal que incluyen peso, talla, IMC y circunferencia de la cintura.

       Análisis Vectorial de la Bioimpedancia (BIVA, con InBody 770): Técnica no invasiva e indolora para realizar una valoración metabólica y nutricional de la composición corporal.

       Valoración funcional (Dinamómetro Jamar y prueba STS): La dinamometría mide la fuerza muscular mediante un dinamómetro. La prueba STS evalúa el rendimiento funcional relacionado con la potencia muscular.

Este enfoque no solo sirve para diagnosticar, sino que orienta la derivación a servicios médicos específicos.

Criterios para sobrepeso: evaluación endocrinológica

El diagnóstico de sobrepeso en un servicio de endocrinología se basa en tres pilares: 

  1. IMC entre 25-29,9 kg/m²: Primer indicador de alerta, aunque insuficiente para definir el riesgo real. 
  2. Distribución de la grasa: 

       Perímetro abdominal: ≥94 cm (hombres) o ≥80 cm (mujeres) sugiere acumulación visceral. 

  1. Herramientas complementarias: 

       Ecografía abdominal: Mide grasa visceral, asociada a resistencia a la insulina.

Criterios para obesidad: abordaje en unidad clínica especializada

La derivación a un entorno clínico especializado para obesidad se inicia ante un IMC ≥30 kg/m² con o sin comorbilidades asociadas, como: 

○       Diabetes tipo 2 o resistencia a la insulina. 

○       Apnea obstructiva del sueño (IAH ≥15 eventos/hora). 

○       Esteatosis hepática avanzada (detectada por elastografía). 

○       Artrosis de carga (ej: gonartrosis grado III-IV).

Tecnología utilizada:

  1. Elastografía hepática: Diagnostica fibrosis en hígado graso (valores ≥8,2 kPa indican daño relevante). 
  2. Ecografía abdominal (ecógrafo Samsung HS50): Permite conocer la distribución de la grasa abdominal, valorando grasa preperitoneal, intraperitoneal, perirrenal y retroperitoneal, así como cuantificar la grasa visceral.

Factores de riesgo y complicaciones 

El sobrepeso y la obesidad no solo difieren en su definición, sino también en su impacto sobre la salud. Aunque a priori el sobrepeso implica menor riesgo, ambos requieren de un abordaje activo para evitar sus consecuencias.

Enfoque clínico según diagnóstico 

El tratamiento del sobrepeso y la obesidad exige estrategias diferenciadas, adaptadas a la gravedad de la condición y las comorbilidades asociadas. En Hospitales Universitarios San Roque (HUSR) esta distinción se traduce en una derivación entre servicios para que cada paciente acceda al nivel de especialización que requiere su caso.

Tratamiento de la obesidad (Unidad de Obesidad y Salud Cardiometabólica)

La Unidad de Obesidad y Salud Cardiometabólica de HUSR está especializada en el manejo de pacientes con IMC ≥30 kg/m². Su protocolo incluye: 

  1. Evaluación multidisciplinar

       Endocrinólogos: Ajustan terapia farmacológica. 

       Cirujanos bariátricos. 

       Psicólogos clínicos: Abordan trastornos de conducta alimentaria y ansiedad.

  1. Tecnología de vanguardia en HUSR 

       Elastografía hepática FibroScan®: Monitoriza regresión de la fibrosis en hígado graso tras intervención. 

  1. Seguimiento a largo plazo

¿A qué servicio acudir? 

En Hospitales Universitarios San Roque (HUSR), derivamos y tratamos a cada paciente para que reciba la atención más adecuada y ajustada a su situación. La decisión sobre el servicio médico al que acudir dependerá principalmente del IMC y la presencia de enfermedades asociadas.

Si tienes sobrepeso sin complicaciones graves, serás atendido en nuestro Servicio de Endocrinología y Nutrición, donde nos centramos en la prevención y el tratamiento del sobrepeso mediante programas de educación nutricional, planes personalizados y el uso de tecnología avanzada para evaluar y monitorizar tu progreso.

En caso de que presentes obesidad o sobrepeso con comorbilidades, serás derivado a nuestraUnidad de Obesidad y Salud Cardiometabólica. En esta unidad abordamos la obesidad de manera integral, combinando el tratamiento de las enfermedades asociadas con opciones de tratamiento quirúrgico cuando sea necesario.

 

El sobrepeso y la obesidad son trastornos complejos que exigen un enfoque integral y diferenciado. El equipo multidisciplinar de Hospitales Universitarios San Roque (HUSR) estudia cada caso con máximo rigor para cuidar de tu salud. Estamos a tu disposición, no dejes tu bienestar al azar: en nuestras manos encontrarás la atención especializada que necesitas. ¡Llámanos!

 

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